sábado, 13 de diciembre de 2025

 ADN 40 pone un avión caza en la pantalla y se les humedecen los ojos.

“Mírenlo… qué hermoso… qué poderoso…”
Casi lo acarician con la voz.
Solo les faltó decir: “y si te portas bien, Estados Unidos te deja tocarlo.”

Pero hay un pequeño detalle que nunca mencionan.
Ese avión no sirve para volar.
Volar es el pretexto.
Ese avión sirve para matar gente que no habla inglés.

Es como mostrar una motosierra en el noticiero y decir:
“Vean qué afilada, qué rápida, qué ingeniería tan impresionante”…
sin decir que es para desmembrar cuerpos.

Porque decir la verdad arruina el espectáculo.

No dicen:
—“Este avión puede borrar un barrio entero en segundos.”
—“Este avión puede convertir niños en estadísticas.”
—“Este avión hace que un operador apriete un botón mientras toma café.”

No.
Dicen tecnología, dicen defensa, dicen seguridad.
Palabras bonitas para asesinato premium.

George Carlin lo explicó hace décadas:
cuando el lenguaje se vuelve elegante,
es porque la intención es monstruosa.

Antes decían “matar”.
Ahora dicen “neutralizar amenazas”.
Antes decían “guerra”.
Ahora dicen “intervención”.
Antes veías cadáveres.
Ahora ves renders en 3D.

Y los noticieros felices, porque la guerra sin sangre es perfecta para la televisión.
No huele.
No grita.
No sangra en alta definición.

Ese avión no defiende a  países ni a la democracia.
No cuida a tu familia.
No protege hospitales.
Protege corporaciones, petróleo, intereses geopolíticos y egos imperiales.

Pero en la tele lo venden como si fuera un superhéroe.
Porque el capitalismo necesita que ames las armas
y odias a las víctimas.

Si dijeran la verdad, el segmento duraría 10 segundos:
“Este avión es muy caro, mata mucha gente y no mejora tu vida en nada.”

Fin del reportaje.
Pero eso no genera rating.

Así que mejor adorar el misil,
besar la tecnología
y esconder los cuerpos bajo la alfombra semántica.

Porque mientras tú dices
“qué impresionante avión”,
alguien, en algún lugar del mundo,
solo está pensando:
“ojalá no caiga hoy sobre mi casa.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario