miércoles, 25 de febrero de 2026

 

La advertencia de José Ortega y Gasset en clave política es casi una ley histórica:

Cuando el poder ignora una realidad social, esa realidad no desaparece: se organiza, se radicaliza… y regresa.

No es magia. Es acumulación.

ejemplos concretos.


1. French Revolution

Realidad ignorada: hambre, desigualdad fiscal brutal, privilegios aristocráticos.
La monarquía de Louis XVI y la nobleza ignoraron durante décadas el malestar estructural.

Resultado: no reforma gradual, sino ruptura violenta.
La “venganza” no fue solo cambiar impuestos. Fue guillotina.

Cuando una élite ignora el sufrimiento material masivo, la corrección tiende a ser abrupta.


2. Russian Revolution

Realidad ignorada: campesinos sin tierra, obreros explotados, guerra devastadora.
El zar Nicholas II subestimó el descontento y reprimió en lugar de reformar.

Resultado: colapso del régimen y surgimiento de un nuevo orden mucho más radical de lo que quizá hubiera ocurrido con reformas tempranas.

Ignorar demandas moderadas suele producir respuestas extremas.


3. Apartheid en Sudáfrica

Realidad ignorada: mayoría negra excluida política y económicamente.
El régimen pensó que podía sostener el sistema indefinidamente mediante control y violencia.

Resultado: aislamiento internacional, crisis económica, presión interna, transición forzada.

La realidad demográfica y moral terminó imponiéndose.


4. Arab Spring

Realidad ignorada: desempleo juvenil, corrupción estructural, falta de representación.

Regímenes autoritarios mantuvieron estabilidad aparente durante años.
Pero cuando la frustración acumulada encontró catalizador, estalló.

La “venganza” aquí fue la implosión del mito de estabilidad.


5. La Gran Depresión y el ascenso del extremismo

Tras la crisis de 1929 (Great Depression), muchas democracias tardaron en responder a la devastación económica.

En Germany, el desempleo masivo y la humillación del Tratado de Versalles fueron ignorados o mal gestionados.

Resultado: ascenso de Adolf Hitler.

Cuando la desesperación colectiva no encuentra solución institucional, busca salvadores.


¿Qué patrón vemos?

  1. La realidad ignorada casi siempre es material (hambre, pobreza, desigualdad) o dignitaria (humillación, exclusión).

  2. El poder suele creer que puede administrar el descontento con propaganda o represión.

  3. Cuando la realidad supera el relato, el ajuste es brusco.


Ahora, algo importante —y aquí va la parte incómoda—:

La frase no solo aplica a las élites.

También aplica a los pueblos.

Cuando una sociedad ignora la complejidad económica, las limitaciones institucionales o los riesgos del autoritarismo… también prepara su venganza. Las revoluciones que ignoran la naturaleza humana suelen crear nuevas élites.

La realidad no toma partido ideológico. Castiga tanto la soberbia del poder como la ingenuidad de las masas.


Si lo traemos al presente, la pregunta orteguiana siempre sería:

¿Qué realidad incómoda está siendo ignorada hoy?

Desigualdad.
Migración.
Cambio climático.
Desconfianza institucional.
Polarización cultural.

La historia sugiere que lo ignorado no se evapora. Se organiza.

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