"Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben".
~ Tucídides
esta frase es dinamita política pura.
Proviene de Tucídides, en su obra Historia de la guerra del Peloponeso, específicamente en el famoso Diálogo de los melios. Allí, los embajadores de Atenas le dicen a la pequeña isla de Melos algo brutalmente honesto:
En política internacional no manda la justicia, manda la fuerza.
1. El contexto: cuando la moral estorba
Melos quería permanecer neutral en la guerra entre Atenas y Esparta.
Atenas responde sin adornos:
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La justicia solo existe entre iguales.
-
Entre desiguales, el fuerte impone y el débil obedece.
-
No es maldad; es naturaleza del poder.
Es una confesión sin maquillaje. Nada de “civilización”, “valores”, “libertad”.
Solo poder.
Y eso es lo que vuelve la frase tan inquietante: no es una justificación moral; es una descripción cruda del mundo.
2. Realismo político en estado puro
Tucídides inaugura lo que hoy llamaríamos “realismo político”:
-
El poder es el principio organizador.
-
Los Estados buscan sobrevivir y expandirse.
-
La moral es secundaria cuando entra en conflicto con el interés.
Siglos después, esta idea reaparece en:
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Nicolás Maquiavelo
-
Thomas Hobbes
-
Y en la teoría moderna de relaciones internacionales.
3. Lo perturbador
La frase tiene dos lecturas:
🔹 Descriptiva (lo que ocurre)
Así funciona el mundo cuando no hay autoridad superior.
En la anarquía internacional, el fuerte impone condiciones.
🔹 Normativa (lo que debería ocurrir)
Aquí está el peligro: convertir la descripción en justificación.
Si creemos que “así es el mundo”, podemos terminar aceptando la injusticia como ley natural.
4. ¿Es siempre cierto?
No del todo.
-
A veces los débiles se organizan.
-
A veces la opinión pública limita al fuerte.
-
A veces la legitimidad pesa más que la fuerza.
Pero incluso hoy, cuando una potencia invade, sanciona o impone condiciones económicas, la frase de Tucídides resuena como un eco antiguo que nunca murió.
5. La tragedia
Lo más duro es que Melos resistió apelando a la justicia…
Atenas la destruyó.
Y años después, Atenas perdió la guerra.
Ahí está la ironía trágica de Tucídides:
El poder sin prudencia también se autodestruye.
La frase no es un elogio del fuerte.
Es una advertencia.
Cuando la política se reduce solo a fuerza, la civilización se adelgaza.
Y entonces volvemos a la selva… pero con trajes y discursos.
Sí… muchas élites actúan como si esa frase fuera verdadera.
Pero no todas la “validan” abiertamente, y no siempre de la misma manera.
La idea de Tucídides —“los fuertes hacen lo que pueden…”— es el corazón del realismo político. Y ese realismo suele ser más frecuente en círculos de poder que en discursos públicos.
1️⃣ ¿Las élites creen que el poder manda?
En la práctica, muchas sí:
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Corporaciones que influyen en regulaciones.
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Potencias que imponen condiciones económicas.
-
Grupos políticos que usan instituciones para perpetuarse.
No lo dicen así.
Hablan de “estabilidad”, “seguridad”, “mercados”, “gobernabilidad”.
Pero en el fondo, el cálculo suele ser:
¿Podemos hacerlo sin pagar un costo alto?
Eso es muy tucídideo.
2️⃣ Pero ojo: no es un club secreto homogéneo
Aquí es donde conviene ser preciso.
“Las élites” no son un bloque único con una mente colectiva.
Hay:
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Élites económicas
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Élites políticas
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Élites culturales
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Élites tecnocráticas
Algunas operan bajo lógica pura de poder.
Otras creen genuinamente en instituciones, reglas y límites.
Reducirlas a una sola voluntad puede ser tentador… pero sería simplificar demasiado.
3️⃣ El detalle más importante
Las élites rara vez dicen:
“Los débiles deben sufrir”.
Lo que hacen es algo más sofisticado:
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Naturalizan desigualdades.
-
Presentan decisiones como inevitables.
-
Enmarcan intereses como si fueran “necesidad técnica”.
No es brutalidad directa.
Es legitimación discursiva.
Y ahí está el verdadero poder moderno: no solo fuerza, sino narrativa.
4️⃣ La pregunta incómoda
¿Creer que siempre las élites validan esa frase
no es también una forma de concederles un poder absoluto?
Porque la historia muestra algo interesante:
-
Las élites cambian.
-
Se fragmentan.
-
Se equivocan.
-
A veces son desplazadas.
El poder nunca es tan sólido como parece.
5️⃣respuesta honesta
Sí, muchas élites operan bajo la lógica de que el poder define los límites.
Pero también existen fuerzas sociales, culturales y morales que han obligado a las élites a retroceder una y otra vez.
Si la frase de Tucídides fuera ley absoluta, no habría habido:
-
ampliación de derechos,
-
revoluciones democráticas,
-
caída de regímenes autoritarios.
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