martes, 31 de marzo de 2026

 

El Lunes Negro (19 de octubre de 1987)

Ese día ocurrió lo que hoy se llama el Lunes Negro, una caída histórica en los mercados financieros de todo el mundo.

  • La Bolsa de Nueva York perdió más del 22 % en un solo día.

  • Miles de millones de dólares se evaporaron en cuestión de horas.

Pero aquí está lo más sorprendente:

1. La causa principal no fue un error humano directo

La caída se debió a programas de trading automáticos —algo así como algoritmos que compran y venden acciones de manera automática según reglas predefinidas.

  • Nadie “ordenó” vender todo.

  • Nadie “decidió” arruinar a los inversores.

  • El sistema simplemente ejecutó sus reglas a gran velocidad, amplificando los movimientos de manera exponencial.


2. La sensación de inevitabilidad

Para la prensa y muchos inversores, el mercado parecía una fuerza natural:

“Los mercados colapsaron sin razón aparente”.

Nadie veía que:

  • eran programas diseñados por humanos

  • reglas creadas por personas

  • funcionando sin control directo

El dinero “se movía solo”, y millones de personas quedaron atrapadas.


3. La lección de Marx y Fusaro

Esto ilustra exactamente lo que Marx y Fusaro decían:

  • Los humanos crean estructuras económicas (mercados, algoritmos, reglas).

  • Pero después estas estructuras parecen independientes, gobiernan nuestras vidas y deciden nuestro destino.

  • Lo que parece “natural” o “inevitable” es en realidad una construcción humana que se nos presenta como algo fuera de nuestro alcance.


 este ejemplo moderno hace más visible que nunca el fetichismo de la mercancía: no es solo que las cosas tengan poder simbólico, sino que las cosas técnicas y económicas pueden literalmente mover millones de vidas mientras los humanos creemos que no podemos intervenir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario