“Los delincuentes pobres son los villanos de la película; los delincuentes ricos escriben el guión y dirigen a los actores.” -
Eduardo Galeano
La frase de Eduardo Galeano es breve, pero tiene filo. No es una ocurrencia: es una denuncia estructural.
1. Los delincuentes pobres: visibles, castigados
Son “los villanos de la película” porque:
- Son fáciles de identificar
- Son reemplazables (el sistema produce más)
- Sirven como chivo expiatorio
2. Los delincuentes ricos: invisibles, estructurales
La segunda parte es la verdadera acusación:
“los delincuentes ricos escriben el guión y dirigen a los actores”
Aquí Galeano cambia de nivel: ya no habla de crimen individual, sino de crimen sistémico.
¿Quién escribe el “guión”?
- Grandes corporaciones
- Élites económicas
- Poderes políticos asociados
- Definir qué es legal y qué no
- Influir en leyes, medios y narrativas
- Ocultar o normalizar sus propias formas de violencia
Porque hay delitos que no parecen delitos:
- Evadir impuestos a gran escala
- Explotar laboralmente
- Destruir ecosistemas
- Manipular mercados
Pero sus consecuencias pueden ser mucho más devastadoras que un robo callejero.
3. La crítica más profunda: el control del relato
Lo más agudo de la frase no es solo la desigualdad en el castigo, sino quién controla la historia.
Esto implica:
- Control sobre medios de comunicación
- Capacidad de moldear la opinión pública
- Poder para decidir quién es “criminal” y quién es “empresario exitoso”
4. Implicación ética (la parte incómoda)
Se condena con dureza el crimen que incomoda a la vista,y se tolera el que sostiene el sistema.
5. Traducido a lenguaje directo
Si lo despojamos de la metáfora, Galeano está diciendo:
“El sistema castiga a los pequeños delincuentes,pero protege —e incluso necesita— a los grandes.”
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