jueves, 5 de febrero de 2026

  Noticias que enferman

El espectáculo del horror

> "El dolor del otro, cuando se vuelve rutina, se convierte en sombra interior."
— Anónimo, pero podría haberlo dicho cualquier persona después de una semana viendo el noticiero.

⚠️ El peligro no siempre está afuera

Cuando vemos noticias trágicas, creemos que el peligro está “allá afuera”: la violencia, la corrupción, las catástrofes. Pero hay otro peligro, más silencioso, que se mete sin que lo notemos: el daño interior que nos provoca consumir esas noticias sin procesarlas.

Nos dicen que es importante estar informados, pero nadie nos enseña a protegernos emocionalmente del impacto que tiene esa información.

🩺 Síntomas de un espectador intoxicado

Hay personas que ya no pueden dormir después de ver las noticias. O que desarrollan un miedo crónico a salir, a confiar, a vivir. Y no porque les haya pasado algo… sino porque han visto demasiado.

📍 Ansiedad constante
📍 Paranoia social: ya nadie es de fiar, todos son peligrosos.
📍 Cansancio emocional: como si el alma estuviera agotada de sufrir por cosas que no puede cambiar.
📍 Desesperanza: el sentimiento de que “el mundo está perdido” y nada vale la pena.

Y lo peor: esto se vuelve normal. Como si estuviéramos obligados a convivir con esas emociones por estar “informados”.
🧠 Mente en modo alarma

El cerebro humano no distingue fácilmente entre una amenaza real y una amenaza vista en pantalla. Si ves un tiroteo en vivo o grabado, tu sistema nervioso se activa igual: libera cortisol, acelera el corazón, tensa los músculos.

Si repites esto todos los días, vives en un estado permanente de hipervigilancia, como si algo terrible fuera a pasar en cualquier momento.

Este estado sostenido desgasta tu cuerpo, tu mente y tu ánimo. Y así, sin querer, las noticias trágicas te convierten en una víctima indirecta del horror que relatan.
🧊 La paradoja emocional

Curiosamente, cuanto más ves tragedias… menos te afecta cada una.
Como quien vive cerca de una fábrica de ruidos: al principio no duerme, pero después ya ni lo nota. Así funciona la mente: para sobrevivir, se desconecta.

Esto explica por qué muchas personas pueden ver cuerpos desmembrados en redes o televisión sin parpadear, pero no soportan una conversación íntima sobre sus propios miedos.
Se vuelven expertos en horrores lejanos y analfabetas del propio dolor.
🧘‍♂️ ¿Cómo se rompe este ciclo?

1. Filtra lo que consumes
No todo “medio informativo” es sano. Algunos son drogas de ansiedad disfrazadas de periodismo.

2. Pon límites de exposición
No necesitas ver lo mismo cinco veces en cinco portales distintos. Escoge uno. Detente cuando empieces a sentirte mal.
3. Haz pausas conscientes
Silenciar el ruido no es ignorancia: es una forma de cuidar tu salud.
4. Transforma lo visto en acción
Si algo te conmovió, busca hacer algo al respecto: difundir soluciones, apoyar causas, escribir, dialogar. El peor lugar donde puede quedarse una emoción es dentro.
🧩 Conclusión: El mundo necesita gente sensible, no rota

La información es poder, sí. Pero solo si puedes sostenerla sin que te derrumbe.
De lo contrario, se vuelve una carga tóxica que enferma lentamente.

No estamos obligados a tragar el mundo con todo su dolor.
Podemos elegir cómo, cuándo y cuánto ver.
Y sobre todo: podemos proteger la parte más valiosa que nos queda en medio de tanta tragedia ajena…
Nuestra capacidad de sentir sin desbordarnos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario