miércoles, 18 de febrero de 2026

 Peter Linebaugh estudió el papel que la privatización de los comunes tuvo a la hora de crear una masa social empobrecida en Inglaterra en el siglo XVII, que fue a engrosar las filas de marineros, colonos y piratas que, junto a esclavos, protagonizaron una serie de revueltas que marcaron la historia del Atlántico. 

lo que Linebaugh está señalando ahí es una cadena histórica muy concreta de despojo → proletarización → rebelión, pero vista desde abajo, no desde los reyes ni los parlamentos. 


1. La privatización de los comunes: el pecado original

En la Inglaterra del siglo XVII, enormes extensiones de tierra que durante siglos habían sido comunales —bosques, pastizales, ríos— fueron cercadas (enclosures).
Eso significó algo brutal y simple:

  • La gente pobre ya no podía pastar animales

  • Ya no podía recolectar leña

  • Ya no podía cazar ni pescar

  • Ya no podía subsistir sin dinero

No fue “modernización”.
Fue expropiación legalizada.

Linebaugh insiste en esto: el capitalismo no nace creando riqueza, sino creando pobres.


2. De campesinos a “población sobrante”

Esa masa expulsada del campo no desaparece mágicamente.
Se convierte en:

  • vagabundos

  • mendigos

  • criminalizados por leyes durísimas (las Bloody Laws)

  • mano de obra desesperada

Es lo que Marx llamará después acumulación originaria, pero Linebaugh lo aterriza con nombres y cuerpos.

El Estado no les ofrece bienestar.
Les ofrece cárcel, azotes o el mar.


3. El Atlántico como válvula de escape del sistema

¿Dónde metes a millones de personas desposeídas?

En el Atlántico.

Ahí aparece el triángulo:

  • Marineros forzados o semi-forzados

  • Colonos enviados a la brava

  • Esclavos africanos secuestrados

  • Piratas y desertores

Todos compartían algo clave:
👉 habían sido arrancados de los comunes, de la posibilidad de vivir fuera del mercado.

Linebaugh muestra que el Atlántico no fue solo comercio:
fue un laboratorio de disciplinamiento social.


4. El barco: fábrica flotante y cárcel

El barco atlántico funciona como una proto-fábrica capitalista:

  • disciplina extrema

  • castigos corporales

  • jerarquía rígida

  • trabajo continuo

  • salarios míseros o inexistentes

Pero aquí viene lo que le interesa a Linebaugh:

🔥 Ese mismo espacio produjo resistencia.


5. Piratas, esclavos y marineros: una internacional plebeya

Piratas y tripulaciones rebeldes no eran solo criminales románticos.
Eran trabajadores fugados.

  • elegían capitanes

  • repartían botín de forma relativamente igualitaria

  • compensaban mutilaciones

  • rechazaban la disciplina del comercio imperial

En muchos barcos había:

  • ingleses pobres

  • africanos esclavizados

  • irlandeses deportados

  • desertores de ejércitos

Una multitud atlántica, como dice Linebaugh (junto con Rediker).

Eso aterrorizaba al poder:
no solo robaban, mostraban que otra organización social era posible.


6. Las revueltas atlánticas

De ahí salen:

  • motines en barcos

  • fugas colectivas

  • comunidades cimarronas

  • revueltas portuarias

  • piratería como guerra social

No eran episodios aislados.
Eran respuestas sistémicas a un despojo sistémico.


7. La tesis de fondo (la clave)

Linebaugh nos dice algo muy incómodo:

El capitalismo no solo necesitó esclavos y colonias;
necesitó destruir los comunes para crear sujetos obedientes.

Y cuando esos sujetos no obedecieron,
🔥 el Atlántico ardió.


8. Por qué esto importa hoy

Porque cada vez que se privatiza:

  • el agua

  • la tierra

  • la vivienda

  • el conocimiento

se está recreando el mismo proceso:
fabricar precariedad para disciplinar.

La diferencia es que hoy el barco se llama:
plataforma, call center, app, deuda..

No hay comentarios:

Publicar un comentario