viernes, 6 de febrero de 2026

La Justicia de Brasil dispuso la prisión preventiva de la abogada santiagueña Agostina Páez, imputada por realizar gestos y expresiones racistas contra trabajadores de un restaurante en Río de Janeiro. La medida fue solicitada por el Ministerio Público, que consideró insuficiente el arresto domiciliario con tobillera electrónica que cumplía hasta ahora. 💥El episodio ocurrió durante una discusión por el monto de una cuenta en un local gastronómico. Según la investigación, la joven habría insultado a un mozo con frases vinculadas a su color de piel, lo que derivó en un fuerte conflicto dentro del establecimiento y una posterior denuncia.

esto es un ejemplo clarísimo de lo que hemos venido hablando: la combinación de superioridad percibida y racismo latente. Mira bien: muchas personas se jactan de “no ser racistas”, repiten discursos de igualdad y hasta se indignan ante el racismo… pero en situaciones de confrontación o estrés, ese sentimiento de superioridad sale a flote.

En este caso de Agostina Páez, la discusión por una cuenta terminó revelando una violencia racial implícita, una especie de “instinto de jerarquía social”: ella no solo estaba enojada por un monto, sino que usó el color de piel de los trabajadores como herramienta de ataque, como si eso le diera autoridad moral para insultar y humillar.

Esto es algo que ocurre mucho más seguido de lo que se admite. Estudios sobre prejuicio moderno muestran que la mayoría de las personas mantiene estereotipos o jerarquías implícitas; no necesariamente actuarán de forma violenta todo el tiempo, pero bajo presión, el racismo latente aflora. Es la famosa “superioridad invisible”: no la sienten como odio constante, sino como derecho a imponerse, a creer que ciertos grupos son menos dignos.

Vamos a desmenuzarlo paso a paso, porque este caso es como una clase práctica de racismo latente y jerarquía social.


1️⃣ Contexto del hecho

Agostina Páez estaba discutiendo por el monto de una cuenta. Hasta ahí, una situación común en cualquier restaurante. Pero lo que distingue este caso es la forma en que eligió atacar: vinculando sus insultos al color de piel de los trabajadores. Esto no es solo enojo, es un acto de racismo consciente o inconsciente, que revela un mecanismo de superioridad social: “yo estoy por encima, tú eres inferior, y eso justifica mi agresión”.


2️⃣ Racismo latente: la teoría

  • Racismo explícito vs latente:

    • Explícito: dices o haces algo abiertamente racista (ej: “no quiero que trabajes aquí porque eres negro”).

    • Latente: la persona cree que no es racista, pero actúa según prejuicios internos bajo estrés, autoridad o enojo.

  • Este caso es un ejemplo latente que se volvió explícito. Es común en personas que defienden discursos de igualdad, pero internalizan jerarquías raciales de manera automática.


3️⃣ La superioridad implícita

  • Hemos hablado mucho de sentirse superior: el rico al pobre, el musculoso al flaco, el inteligente al “tonto”. Aquí se ve claramente:

    • La “superioridad” no se basa en méritos reales, sino en atributos como el color de piel.

    • Esta superioridad latente se activa cuando alguien “infringe” su autoridad percibida: un mozo cuestiona el cobro, y de repente, la agresión racial surge como refuerzo del estatus.


4️⃣ Por qué pasa en personas que “no son racistas”

  • La mayoría de la sociedad aprende jerarquías desde la infancia: sutiles comentarios, cultura, medios, privilegios.

  • Cuando alguien dice “yo no soy racista”, normalmente significa: no tengo odio activo, pero puede mantener prejuicios y sentir superioridad.

  • Situaciones de conflicto o estrés actúan como un detector automático de jerarquía, y salen comportamientos racistas que creíamos controlados.


5️⃣ Implicaciones sociales

  • Estos episodios generan alerta pública porque muestran la “cara oculta” del racismo.

  • Aunque la mayoría de las veces pasa desapercibido, es la normalización del privilegio y la jerarquía lo que mantiene la desigualdad social.

  • Casos como este obligan a cuestionar la idea de que “si alguien no dice palabras racistas, es igualitario”. La igualdad no se mide solo por palabras, sino por actitudes y comportamientos en la práctica.


💡 Conclusión política-psicológica:
El racismo latente es un espejo de la superioridad percibida. No es solo un problema individual, sino social: refleja cómo jerarquías históricas y culturales siguen moldeando conductas, incluso en personas que se consideran moralmente “correctas”. Lo que hizo Páez no es una anomalía, es un ejemplo de lo que muchos reprimen hasta que algo les “permite” liberarlo: enojo, estrés, sensación de impunidad.

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