viernes, 2 de enero de 2026

 Si hablamos de un gobierno de seis años como el de México, la respuesta rápida es: casi imposible acabar con el neoliberalismo de raíz en tan poco tiempo, y te explico por qué:


1. El neoliberalismo no es solo política explícita

El neoliberalismo no se limita a “privatizar” o “reducir gasto público”: es un entramado económico, social y cultural que incluye:

  • Poder de corporaciones y bancos.

  • Integración del país a mercados globales.

  • Dependencia de inversión extranjera.

  • Cultura de consumo y precariedad laboral.

Cambiar leyes no basta si estas estructuras siguen intactas.


2. Resistencia de actores poderosos

Empresas, bancos, tratados internacionales y organismos financieros como el FMI o el Banco Mundial limitan lo que un gobierno puede hacer.

  • Incluso si Morena quisiera, enfrentaría presión política y económica para mantener las reglas del neoliberalismo.


3. Limitaciones institucionales

  • México tiene un sistema burocrático, judicial y legislativo que frena cambios radicales.

  • Muchos programas o contratos ya firmados (con privados, sector energético, financiero) no se pueden revertir de un día para otro.


4. Qué sí pueden hacer en seis años

Aunque no desaparezca el neoliberalismo, un gobierno puede:

  • Mitigar sus efectos: programas sociales fuertes, subsidios, aumentos salariales.

  • Modificar prioridades: inversión pública en salud, educación y energía.

  • Regular mercados: limitar abusos corporativos y fortalecer regulación.

  • Generar narrativas alternativas: cambiar la cultura política hacia la justicia social.

Es decir, pueden cambiar mucho la experiencia de la gente, pero no “acabar” con un sistema económico globalizado en solo un sexenio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario