Ciega y sorda, Helen Keller luchó con su espíritu y con su pluma. Cuando se hizo socialista abierta y activamente, el Eagle de Brooklyn -que anteriormente la había tratado como a una heroína escribió que "sus errores surgen de las evidentes limitaciones de su desarrollo". El Eagle no aceptó su respuesta, pero el Call de Nueva York la publicó. Contaba que cuando una vez se reunió con el director del Eagle de Brooklyn, él la felicitó mucho. "Pero ahora que me he declarado socialista nos recuerda a mí y al público que soy ciega y sorda y especialmente susceptible de error... " Y añade: ¡Ah, el ridículo Eagle de Brooklyn! ¡Qué pájaro tan poco galante! Es socialmente ciego y sordo, defiende un sistema intolerable, un sistema que es la causa de mucha de la ceguera y sordera físicas que estamos intentando evitar. El Eagle y yo estamos en guerra. Odio el sistema que representa… cuando contraataque, que pelee limpiamente… no es una lucha justa o un buen argumento recordarnos a mí y a los demás que no puedo ver ni oír. Puedo leer. Si tengo tiempo, puedo leer todos los libros socialistas en inglés, alemán y francés. Si el director del Eagle de Brooklyn leyese algunos, sería un hombre más sabio y haría un periódico mejor. Si algún día contribuyo al movimiento socialista con el libro con el que a veces sueño, sé cómo lo titularé: Ceguera Industrial y Sordera Social.
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