Un creek de más de cien años, llamado Serpiente Moteada, reaccionó de esta forma a la política de "mudanza" introducida por Andrew Jackson: ¡Hermanos! He escuchado muchas intervenciones de nuestro gran padre blanco. Cuando atravesó por primera vez las anchas aguas, no era más que un hombrecito muy pequeñito. Sus piernas estaban encogidas por haber estado largo tiempo sentado en su gran bote, y nos suplicó un trocito de tierra donde pudiera encender un fuego... Pero cuando el hombre blanco se hubo calentado ante el fuego de los indios y hubo llenado la tripa de su maíz molido, se hizo muy grande. Con un solo paso salvó las montañas, y sus pies cubrieron las llanuras y los valles. Su mano alcanzó el mar oriental y el occidental, y su cabeza descansó en la luna. Entonces se convirtió en nuestro Gran Padre. Quería a sus niños pieles rojas, y dijo "Apártate un poco más por si te piso". Dale Van Every, en su libro The Disinherited (Los desheredados), resumió lo que significaba la "mudanza" para el indio: El indio era especialmente sensible a cada atributo sensorial de cada rasgo natural de su entorno. Vivía al aire libre. Conocía cada marisma, claro de bosque, paso de montaña, roca, manantial, cañón, como sólo los conoce el cazador. Nunca había acabado de comprender el principio que guiaba la propiedad privada de la tierra, ni veía que fuera más racional que la propiedad del aire. Pero quería la tierra con una emoción más honda que ningún propietario. Se sentía tan parte de ella como las rocas o los árboles, los animales y los pájaros. Su patria era tierra sagrada, bendecida como la morada de los huesos de sus antepasados y el santuario natural de su religión
No hay comentarios:
Publicar un comentario