Esta cita pertenece a José Ingenieros, un influyente médico, psicólogo y filósofo ítalo-argentino, extraída de su obra maestra El hombre mediocre (1913).
La frase es un análisis sobre la ética del éxito y la diferencia entre la ambición legítima y el arribismo.
1. La distinción entre "Trepar" y "Ascender"
Ingenieros utiliza una metáfora espacial para distinguir dos tipos de progreso social:
Trepar: Es el acto del "servil". Implica un esfuerzo desordenado, a menudo degradante, donde se usan las manos y las rodillas si es necesario. No hay dignidad en el movimiento, solo urgencia por llegar arriba.
Ascender: Es el acto del "austero". Sugiere un movimiento vertical firme, digno y consciente. Se sube paso a paso, con la frente en alto.
2. Los caminos: Malezas vs. Escalinatas
Las malezas del favoritismo: Representan los contactos, el "amiguismo", la adulación y la falta de mérito. Es un camino enredado, oscuro y sucio, donde para avanzar hay que pisotear o esconderse.
La escalinata de las virtudes: Representa el mérito propio, el talento, el estudio y la integridad moral. Es una estructura sólida y visible. Cada peldaño ha sido ganado legítimamente.
3. La integridad de la "No ascensión"
La parte final es la más contundente: "O no ascienden por ninguna". Ingenieros plantea que para el hombre de principios (el austero), el éxito no es el fin supremo si el precio es la pérdida de la dignidad. Si el único camino disponible es el del favoritismo, el hombre virtuoso prefiere quedarse abajo.
En resumen: La cita es una apología a la meritocracia moral. Nos dice que es preferible el anonimato digno que la fama o el poder obtenidos mediante la servidumbre y la falta de carácter.
La frase de José Ingenieros tiene una carga política bastante afilada, aunque esté envuelta en tono moral.
Primero, separa dos tipos de ascenso al poder o al reconocimiento:
1. “Los serviles trepan entre las malezas del favoritismo”
Aquí Ingenieros critica una lógica política muy reconocible:
- El ascenso no se da por mérito, sino por sumisión.
- “Serviles” son quienes se acomodan al poder, lo adulan, lo obedecen sin cuestionar.
-
“Malezas del favoritismo” sugiere un terreno sucio: nepotismo, clientelismo, compadrazgo.
Es decir: el sistema político permite subir, pero no a los mejores, sino a los más dóciles.
2. “Los austeros ascienden por la escalinata de sus virtudes”
Aquí plantea el ideal:
- Personas con disciplina, ética, mérito propio.
-
Su ascenso es limpio, legítimo, casi “visible” (una escalinata, no una maleza).
Es la política entendida como servicio, no como conveniencia.
3. “O no ascienden por ninguna”
Y aquí está el golpe más duro.
Ingenieros reconoce algo incómodo:
- En la práctica, muchas veces los virtuosos no llegan al poder.
- El sistema no siempre premia la integridad.
- Puede existir una contradicción entre ser bueno y tener éxito político.
Lectura política de fondo
La frase no solo critica a los corruptos, sino al sistema que los permite. Está diciendo algo muy actual:
- La política puede volverse un ecosistema donde prospera la lealtad ciega, no la inteligencia ni la ética.
- La virtud, por sí sola, no garantiza poder.
-
Y eso genera una tensión permanente:
¿adaptarse para subir… o mantenerse íntegro aunque eso implique quedarse fuera?
Si lo llevamos a hoy (sin rodeos)
Esto se ve en muchos contextos:
- Funcionarios que ascienden por cercanía, no por capacidad.
- Personas valiosas que quedan fuera por no “alinearse”.
- Sistemas donde disentir cuesta la carrera.
Una lectura más profunda (casi filosófica)
Ingenieros no solo describe la política: plantea un dilema existencial:
¿Prefieres llegar… o prefieres merecer?
Y deja abierta una posibilidad incómoda pero honesta:
hay quienes prefieren no subir, antes que hacerlo arrastrándose.

No hay comentarios:
Publicar un comentario