martes, 17 de junio de 2014

Fabricando ignorancia


Reformas estructurales y agnotología o el arte de fabricar ignorancia

@FedericoArreola dom 17 nov 2013 09:56
 
Buscando en internet información sobre cómo se fabrica la ignorancia (me queda claro que la izquierda mexicana, en el tema energético, y la derecha, en el hacendario, a eso se dedican actualmente), llegué a un blog en el que su autor, cuyo nombre desconozco, publicó un artículo interesante, “Agnotología: idiotización de la mente humana como elemento de dominación”.
Aprendí ahí que “agnotología” es el estudio de las causas de la ignorancia. El término lo creó un estadounidense, Robert Proctor, profesor de historia de la ciencia en la Universidad de Stanford, quien piensa que “la ignorancia se genera activamente a través de cosas como el secretismo en los avances científicos o por medio de políticas deliberadas”, ya que “el conocimiento no siempre crece, también puede destruirse”.
Es decir, existe una industria de creación de ignorancia a la que recurren algunas grandes compañías, como las tabacaleras o aquellas a las que les conviene negar el calentamiento global: “Hay cientos de empresas que hoy usan estrategias de confusión con la intención de minimizar sus riesgos económicos. Una de sus metas es cuestionar los datos proporcionados por las estadísticas. Y sus estrategias son muy poderosas”.
Desde luego, no solo los grandes empresarios fabrican ignorancia para proteger sus intereses. Los políticos también lo hacen. En México lo estamos viendo.
La izquierda ha decidido participar en el debate petrolero más que con mentiras, explotando la ignorancia de la gente. Algún éxito tienen en esta tarea líderes como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador ya que, durante generaciones, el mexicano ha sido educado en la falsa idea de que traiciona a la patria el que quiera cambiar las reglas bajo las que opera Pemex.
La izquierda, con justicia, ha dicho que Televisa es una fábrica de mentiras. Pues bien, la izquierda, al menos en el tema petrolero, es una fabrica de ignorancia.
En el mismo blog citado al inicio de esta columna leí algo que dijo Bertold Brecht: “Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad”.
¿Es hipócrita lo que hacen los líderes de izquierda al fomentar la ignorancia en torno a Pemex? En muchos casos sí, ya que se trata de políticos bien informados que expresan ideas poco razonables solo porque, en opinión de ellos, les resulta electoralmente rentable hacerlo. Lo peor es que no mienten, ya que antes de lanzarse a predicar se convencen a sí mismos de que lo falso es lo verdadero.
Es el caso del PAN en el debate fiscal. Los panistas, antes de rechazar la reforma hacendaria fabricaron, apoyados por sus aliados en los medios de comunicación, la falsedad de que esa iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto y secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dañaba a las clases medias y a los pobres.
Saben los dirigentes de Acción Nacional que no es así, pero construyeron todo un discurso supuestamente basado en argumentos económicos sólidos para convencerse a sí mismos antes de intentar convencer a la opinión pública.
Sin duda, cuando la hipocresía es de tan mala calidad, llegó la hora de decir la verdad. Y la verdad es que sobran políticos en México decididos a sembrar y a cosechar ignorancia, lo que no puede ser bueno para el país.
En un libro famoso, “Camino de servidumbre”, Friedrich Hayek dijo que “los acontecimientos contemporáneos difieren de la historia en que no conocemos los resultados que producirán… Sin embargo, aunque la historia jamás se repite por completo, y precisamente porque no hay evolución inevitable, podemos hasta cierto punto aprender del pasado para evitar la repetición del mismo proceso. No se necesita ser un profeta para percatarse de los peligros inminentes”.
Que líderes políticos tan importantes como los izquierdistas Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, o como el panista Ernesto Cordero, fomenten la ignorancia, no necesariamente anuncia malos tiempos para México. Después de todo, ellos podrían fracasar, y lo deseable es que fracasen. Pero en la nuestra, como en otras sociedades, las cosas se han complicado bastante en el pasado cuando ha habido dirigentes decididos a explotar la ignorancia para defender privilegios políticos y económicos.
Pocos en la izquierda y el PAN están dispuestos a aceptarlo con honestidad intelectual, pero lo cierto es que vale mucho la pena el proyecto de reformas estructurales de Peña Nieto que, en síntesis, busca cambiar las leyes y reglamentos que en México protegen privilegios, impiden la competencia y mantienen en la marginación a millones de personas.
En vez de ser honestos, los políticos de oposición diseminan ignorancia incluso recurriendo a vulgaridades –como hoy domingo lo ha hecho en Milenio  Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón– de que si en una novela Hitler resucitó, en la realidad mexicana Echeverría y López Portillo han reencarnado en el presidente Peña Nieto.
En fin, honestamente espero que el pueblo mexicano sea suficientemente inteligente como para no tragarse los enorme platos de ignorancia que algunos políticos le están sirviendo.

 http://www.sdpnoticias.com/columnas/2013/11/17/reformas-estructurales-y-agnotologia-o-el-arte-de-fabricar-ignorancia

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