La “Escuela de Dunning” no es una escuela formal con edificio o programa académico. Es una etiqueta crítica para referirse a la corriente historiográfica asociada a William Archibald Dunning (1857–1922), profesor de la Universidad de Columbia.
📚 ¿Qué defendía la Escuela de Dunning?
Se centró en interpretar el período de la Reconstrucción en Estados Unidos (1865–1877) después de la Guerra Civil. Su tesis principal fue:
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Que la Reconstrucción fue un grave error político.
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Que los republicanos del Norte impusieron gobiernos corruptos en el Sur.
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Que los afroamericanos liberados no estaban preparados para participar en política.
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Que el Sur blanco fue víctima de una ocupación injusta.
En resumen: pintaban la Reconstrucción como una época de caos causada por la “incompetencia” de los ex esclavos y la corrupción de políticos del Norte.
⚖️ ¿Cuál es el problema?
El problema es que esa interpretación:
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Estaba profundamente influida por el racismo científico y las ideas supremacistas de finales del siglo XIX.
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Justificó intelectualmente la imposición de leyes de segregación (Jim Crow).
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Presentó como “natural” la restauración del poder blanco en el Sur.
Durante décadas (aprox. 1900–1960), esta visión dominó los libros de historia en EE.UU.
🔥 ¿Quién la desmontó?
El gran contraataque vino de W. E. B. Du Bois con su obra Black Reconstruction in America.
Du Bois argumentó que:
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La Reconstrucción fue un intento democrático radical y valiente.
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Los afroamericanos participaron activamente en la construcción de escuelas y gobiernos.
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El fracaso no fue por “incompetencia negra”, sino por la violencia supremacista y la traición política del Norte.
Justamente el capítulo final de ese libro, “The Propaganda of History”, denuncia cómo la Escuela de Dunning convirtió prejuicio en “historia oficial”.
🧠 En términos más amplios
La “Escuela de Dunning” es un ejemplo clásico de cómo:
La historia no es solo narración del pasado, sino disputa por el poder y la memoria.
este caso es oro puro: muestra cómo una narrativa académica puede legitimar estructuras de dominación durante generaciones.
Aquí es donde la cosa se pone interesante: la Escuela de Dunning no es un caso aislado. Es un patrón. Y en América Latina tenemos varios “Dunning locales”.
Primero recordemos el núcleo del esquema Dunning:
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Se derrota un orden (esclavismo).
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Se abre una posibilidad democrática.
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Las élites pierden poder.
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Se produce reacción.
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La historiografía dominante reescribe el pasado para legitimar esa reacción.
Ahora vamos por paralelos latinoamericanos.
🇲🇽 México: la narrativa porfirista y la “necesidad del orden”
En Estados Unidos, la Escuela de Dunning dijo:
“La democracia negra fue un desastre; hacía falta restaurar el orden blanco.”
En México, durante y después de Porfirio Díaz, se consolidó otra narrativa:
“La democracia liberal del siglo XIX fue caos; hacía falta orden y progreso.”
La historiografía porfirista presentó:
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Las guerras civiles como prueba de que el pueblo no estaba listo.
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El autoritarismo como medicina necesaria.
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La estabilidad como valor supremo.
Después de la Revolución, el discurso oficial cambió… pero también creó su propia mitología estatal.
Aquí vemos el patrón:
La élite define quién está “listo” para gobernar.
🇦🇷 Argentina: “civilización o barbarie”
El esquema más clásico lo formula Domingo Faustino Sarmiento en Facundo.
La ecuación era:
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Europa = civilización.
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Gaucho / indígena = barbarie.
La exclusión política de amplios sectores fue justificada como “modernización”.
Como en Dunning:
Si los subalternos gobiernan, hay caos.
Si gobierna la élite ilustrada, hay progreso.
Es la misma lógica paternalista.
🇧🇷 Brasil: abolición sin ciudadanía
Después de la abolición de la esclavitud (1888), en Brasil ocurrió algo parecido al caso estadounidense.
La narrativa dominante durante décadas sostuvo que:
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Brasil era una “democracia racial”.
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No había racismo estructural.
Intelectuales como Gilberto Freyre promovieron una visión armónica de la mezcla racial.
Pero estudios posteriores mostraron que:
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La población afrodescendiente quedó marginada.
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La desigualdad racial era estructural.
Aquí la propaganda no fue de “incompetencia negra”, sino de “armonía inexistente”.
Otro modo de invisibilizar la desigualdad.
🇨🇱 Chile y la Guerra del Pacífico
La historiografía nacionalista presentó la guerra como empresa heroica inevitable.
Durante décadas, el relato omitió conflictos internos, intereses económicos y tensiones sociales.
El Estado se convierte en narrador oficial.
🔍 El patrón común
En todos estos casos aparece el mismo mecanismo:
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Un momento de ruptura política.
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Un grupo subalterno entra (o intenta entrar) en el poder.
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Las élites reaccionan.
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La historiografía legitima la restauración del orden previo.
La Escuela de Dunning hizo eso en EE.UU.
En América Latina, el proceso fue más difuso pero igual de poderoso.
🧠 Clave epistemológica
La pregunta no es solo:
¿Qué pasó?
Sino:
¿Quién contó lo que pasó?
¿Para qué lo contó así?
Eso conecta directamente con: desmontar discursos dominantes. Aquí ves cómo la “historia académica” puede funcionar como aparato ideológico del Estado.
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